Discos, dicen

Lidia Damunt: 26 minutos de suplicio

22 Comments 11 May 2009

Lidia Damunt: 26 minutos de suplicio

Lidia Damunt Decía Lidia eso de que la verdad es sólo un periódico de Murcia nada más. De Vocento y no de Prisa.

Para los anales de las tonterías varias vertidas en formato papel gracias a EP3/Tentaciones (que hay muchas), va esta crítica del último de Lidia Damunt.

Más allá de que le guste el disco o no, hay una frase histórica. Seguro que el potente lobby indie (pffffff) ya ha mandado a la mafia a que le parta las piernas a Carlos Marcos.

Se confirma el rumor de que se puede juntar en una misma frase “potente”, “lobby” e “indie” e ir en serio. De los métodos del potente lobby multinacional no tenemos noticias, eso sí.

(Gracias a Octavio por el aviso y el escaneo)

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22 Comments so far

  1. que bueno1 todo el mundo debe tener una critica mala. Sino, no es creible.

  2. probertoj says:

    Cierto, hasta el potente lobby indie. Ahora ya sí que sabemos que es real

  3. ¡Que viene el Lobby, que viene el lobby!!!

    De nadas, hombre, fue de lo más alucinante que leí en los últimos treinta años :) )

    MUY buena respuesta, por cierto…

  4. joan says:

    La crítica es de esas que se descalifican solas.

  5. Roberto says:

    Lo de que el lobby indie es poderoso tiene gracia viniendo de alguien que trabaja en PRISA. De todos modos, la crítica tiene su mérito: no debe ser tan fácil juntar tantas memeces en tan poco espacio.

  6. laluli says:

    ¿te tocan algo en el potente lobby indie ese? es para meterme yo a dar unos arrumacos…

    ays carlos carlos, para ti un par de collejas, no llegas a más, y si te han pagado por escribir esto, te deseo muchos discos de vetusta morla, que seguro que te molan

  7. probertoj says:

    Joan: sí, y en poco espacio además.

    Roberto: eso mismo pienso yo, que cualquier cosa que aparezca en El País quejándose del poder de un lobby es, cuanto menos, contradictorio.

    Laluli: En el lobby indie te lo tocan todo, aunque con poco criterio a la hora de hacerlo, como demuestra que se editen discos como el de Lidia.

    Y sí, supongo que en El País aún pagan por escribir. Ahora sí, al menos. Dentro de dos semanas no sé, porque tal y como está la intrahistoria de Prisa, lo mismo pasa a ser un fanzine.

  8. Roberto says:

    Por cierto, Giorgio, estoy de acuerdo en que las críticas negativas son muy necesarias, pero siempre que estén bien argumentadas. Creo que podrían haber encontrado a alguien más preparado que Carlos Marcos para hacer la crítica del álbum de Lidia. En mi opinión, lo que hace Marcos es suplir su falta de referencias a la hora de hablar de un disco como este con kilos de condescendencia, la peor salida posible cuando estás en un campo que no controlas. Que se note tanto que la cosa se te escapa por todos los lados y te pongas a verter bilis para que no se note es un poco triste. No digo que para escribir una reseña sobre Lidia Damunt sea estrictamente necesario saber quién es Calvin Johnson, haber escuchado alguna vez a Bratmobile o saber algo sobre folk o sobre country más allá de lo básico, por citar sólo algunas de las influencias de Lidia, pero en tal caso hay que intentar ser un poco más cauto. Puedes dejar claro que no te gusta el disco sin necesidad de sobrarte, porque corres el riesgo de hacer el ridículo. Y es que tiene su coña que un defensor habitual de Amaral y de Fito y Los Fitipaldis describa “En el cementerio peligroso” como un suplicio.

  9. ah, vale. que subterfuge es indie. es que yo con estas cosas me lío un poco.

  10. probertoj says:

    manolo: Debe de ser indie, porque hasta Prisa vuelve a darles la espalda.

    Roberto: El lobby de la condescencia, que es potente.

    Anyway, he recordado que Los Campesinos ya dijeron que ese grupo de presión existía de verdad:

    and i never cared about Hello Cuca
    Lidia Damunt never meant anything to me
    but the International Tweexcore Underground, will save us all

  11. bydiox says:

    El lobby del indie mató a mis padres y violó a mi hermana.

  12. Pues a mi me parece que la crítica demuestra lo hay detrás de los que no quieren que las nuevas generaciones musicales no levanten cabeza. Hay algunos que se empeñan en destruir lo nuevo a toda costa. Creo que la cosa, no sólo se ve en las revistas, sino las políticas que destuyen la posibilidad de que haya conciertos decentes en la capital, en el gobierno amigo de la Sgae, en la poca cobertura que se da a la música. Pero bueno, para que repetir lo que todos sabemos. Ha empezado la guerra, y si algunos atacan de esa manera absurda, es que se ven entre las cuerdas por cientos de grupos que ya no les necesitan para salir adelante.

  13. Corregido:

    Pues a mi me parece que la crítica demuestra lo hay detrás de los que quieren que las nuevas generaciones musicales no levanten cabeza. Hay algunos que se empeñan en destruir lo nuevo a toda costa. Creo que la cosa, no sólo se ve en las revistas, sino las políticas que destuyen la posibilidad de que haya conciertos decentes en la capital, en el gobierno amigo de la Sgae, en la poca cobertura que se da a la música. Pero bueno, para que repetir lo que todos sabemos. Ha empezado la guerra, y si algunos atacan de esa manera absurda, es que se ven entre las cuerdas por cientos de grupos que ya no les necesitan para salir adelante.

  14. Mesozoico says:

    Yo creo que, con esa expresión ciertamente desafortunada del potente lobby indie, el crítico se quiere referir al pensamiento único que a menudo rige en esta escena, creado por unos cuantos líderes de opinión y alimentado por aficionados que desechan cualquier valoración discordante como propia de un viejo o de un ignorante que no ha escuchado la música apropiada. No he oído este álbum, pero ‘En la isla de las bufandas’ me pareció un disco de cinco al que ponían dieces, un intento voluntarioso recibido como una genialidad, y entiendo perfectamente que el estilo de Lidia le pueda parecer a alguien un suplicio.

    Me ha hecho mucha gracia lo de Bratmobile. ¿Qué pasa, que si has oído a Bratmobile ya no te puede parecer un horror Lidia Damunt? Pues no, pueden pasar más cosas: que, directamente, te parezcan un horror Bratmobile o que te gusten Bratmobile y te parezca un horror Lidia Damunt. Menos alboroto, que le estáis dando la razón.

  15. (pssst, mesozóico…¿alboroto? este hilo se abrió el 10 de mayo y duró un par de días, si te fijas… hablar de alboroto es ser un poco… ¿exagerado?. Yo creo qeu fue una simple charla, y lo digo sonriendo, de buen rollo, y por supuesto en voz bajita, no quiero yo alborotar nada)

    Por lo demás cada cual puede criticar lo que quiera, pero fundamentando por algún lado, y esto no, esto sólo revela inexplicables resentimientos.

  16. probertoj says:

    Alboroto, claro que sí. O revuelta. O golpe de estado del lobby indie.

    Por cierto, para desechar cualquier valoración discordante, ésta tiene que “valorar” algo primero. Y “valorar” conlleva siempre un significado positivo. “Criticar” no necesariamente, sobre todo si, como Carlos Marcos, te quedas sólo en aquello de “vituperar las acciones o conducta de alguien”.

    Hay muchos a los que el disco de Lidia Damunt no les ha parecido tan magnífico y que no se han llevado ningún golpe desde el “potente lobby indie”. Tal vez estamos perdiendo potencia y por eso sólo se lo ha llevado Carlos Marcos.

  17. Roberto says:

    Mesozoico: efectivamente, no tienes por qué conocer a Bratmobile para disfrutar u horrorizarte con Lidia Damunt. Y por supuesto que te pueden encantar Bratmobile y no gustarte nada Lidia Damunt, pero es que yo no iba por ahí. Lo que dije exactamente es: “No digo que para escribir una reseña sobre Lidia Damunt sea estrictamente necesario saber quién es Calvin Johnson, haber escuchado alguna vez a Bratmobile o saber algo sobre folk o sobre country más allá de lo básico, por citar sólo algunas de las influencias de Lidia, pero en tal caso hay que intentar ser un poco más cauto”. Creo que esto es de sentido común. En mi opinión, tiene que haber gente como Carlos Marcos, porque supongo que alguien tiene que defender a Fito y Los Fitipaldis (aunque ni siquiera esto lo hace muy bien). Lo que pienso que es entrar en terreno resbaladizo es escribir una crítica sobre alguien cuyos referentes te son tan lejanos. Puedes hacerla, por supuesto, pero, en ese caso, aconsejaría un poco más de prudencia. Yo puedo escribir sobre cosas que no controlo demasiado (aunque intento evitarlo), pero en ese caso lo último que se me ocurre es sobrarme. A Carlos Marcos no le ha gustado el disco de Lidia y me parece muy bien que lo diga, lo que no me parece de recibo es que haga sangre, menos aún si no usa un solo argumento para ello.

    Espero haberme explicado mejor.

  18. Blackmore says:

    Carlos Marcos sencillamente habla de algo obvio… Esta chica no sabe tocar la guitarra y no sabe cantar. Oye que te puede gustar, no digo que no, pero es mala como ella sola. ¿son pocos argumentos?

    Además por lo que he leido la primera que no muestra respeto (además hacia músicos de verdad) es ella, *en la jungla de las seis cuerdas*

  19. Roberto says:

    Lo de los “músicos de verdad” sería un buen eslogan para intentar fundar una Primera Internacional Pureta.

  20. Blackmore says:

    “pureta”, “progre”, “indie”, “cantautor”…

    Que etiquetas tan ¿huecas?

    Me mola la peña que flipa con cosas como, la música vacía, fama a bailar,gran hermano, los cuarenta criminales y las películas yanquis de buenos contra malos, y por supuesto visitan la fnac cuando pueden ya que ello son “diferentes al resto”

    El asunto es simple: Ole por las personas que se tiran media vida en un conservatorio, baile clásico, canto y ensayan y estudian de 4 a 8 horas al día… ¿por qué? quizá no me salga tan bien alabar a gente poco “pureta” y tan “indie” como Damunt y la cohorte de poco cultivados músicales que, gracias a eso mismo pueden escuchar sus temas sin que les rechinen los semitonos.

    Insisto no conozco a Damunt personalmente, sólo por su disco y una participación en Radio3. Y me parece que en demasiadas ocasiones falta al respeto a gente que, por opción propia si ha pasado media vida ensayando, tocando y trabajando la voz para ser “artista”

    ¿resentimiento? subjetivamente desde luego. Damunt puede ser una poetisa, no entro en ello ya que cada uno tiene sus gustos intangibles. Sin embargo la música está sujeta a una métrica, a una improvisación y a unas reglas, así como los maestros con todo eso además inventan y rehacen, dan otra vuelta de tuerca por que trabajan insistentemente enser ellos e innovar, algunos, muy pocos lo consiguen, no es mi caso…

    Recomendaría, no soy quien desde luego a Damunt un reciclaje de unos años, quizá con cuatro a buen ritmo le sirvan. Entonces tal vez, con suerte podría dar forma a esos sentimientos que nos quiere mostrar y representarlo de una digna para ella, y resptetuosa a los profesionales a veces, muy pocas nos muestran “arte”

    “No se puede entender raíz cuadrada si se desconoce el resultado de 2+2″
    “No puedo hablar de filosofía y poesía con respeto a mi mismo tiro mi vida al retrete con gran hermano y fama”

    Ánimo Lidia, a trabajar…


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  1. Cohete: abre la olla rápida | El Ruido de la Calle - 12. May, 2009

    [...] vamos con lo penúltimo: las letras. A lo mejor según el poderoso lobby periodístico de pies de barro crediticios, taladran la música con textos absurdos. Según este sicario de la mafia calabresa del indie, [...]

  2. jenesaispop.com » Lidia Damunt / En El Cementerio Peligroso - 02. Jul, 2009

    [...] “26 minutos (…) de suplicio”. Casi nada. La crítica, que colgaron los colegas de El Ruido De La Calle, no tiene desperdicio y se descalifica por sí misma. Lo del “lobby indie” da para otro [...]

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