Vengo de esto. Y vengo cabreado. Bueno, no, pero sí un poco mosca. Primero, porque odio los libros de autoestima, los manuales sobre cómo conseguir novia y esa mierda brutal que es “Es fácil dejar de fumar si sabes cómo”. Por extensión, es imposible que me gustase un post que lleva un título tan contundente, ambicioso y falso como el que escribe Supervago.
Me gusta, por un lado, que abra cierto debate sobre el tema de por que el indie no tiene éxito en España, pero me molesta sobremanera el tono de “yo soy más listo que todos vosotros, músicos (de mierda)”. Si llega a ir sobre ganar dinero en los casinos virtuales, no le hubiese hecho falta cambiar el tono para ser una de esas publis que pueblan mil y una páginas en internet y que prometen hacerte rico sin esfuerzo.
Pero, sobre todo, lo que me asombra es que, para ser gente interesada en la música, el autor falle más que una escopeta de feria en el planteamiento. Y ya sabemos que si algo se sustenta sobre una tesis falsa, es imposible que llegue a una conclusión verdadera.
La tesis es que si los músicos de la escena indie de este país no venden más discos es porque no quieren prestarse al juego de la promoción. El error de base es pensar que tenemos una escena indie: no, coño, no existe ahora y casi nunca ha estado cerca de existir, porque falta lo más importante; el público.
Seamos serios. Miremos a nuestro alrededor en los conciertos de los pequeños grupos (no en festivales, sino en la gente de tu ciudad, gente como Los Punsetes hace año y medio, como los chicos de Producciones Doradas aún hoy): ¿cuántas caras vemos? ¿Y cuántas no son las mismas de siempre?
Cada vez que leo un libro sobre escenas musicales o grupos de gran trascendencia underground, lo único que se repite es la efervescencia, esa sensación de que había mucho público mirando y, gracias a ellos, se dieron más conciertos, se formaron nuevos grupos y se crearon nuevos críticos (sí, éstos también). Ya sabemos que el tiempo lo mitifica todo y que luego todo el mundo dijo estar allí, pero, coño, el CBGB era un bar dedicado a una cosa hasta que vio que gente como los primeros Television (los que de tocar sabían más bien poco) conseguían atraer al bar a gente que bebía. A público. Y así en todo: siempre hay ejemplos de que, si existe una escena, es porque hay gente que la sustenta desde la base: va a los conciertos y compra sus discos. O los compraba hasta hace poco.
Aquí en España, ¿tenemos algo parecido en ese “indie”? No. Tenemos una entelequia, en la que hay prensa (o blogs) hablando de unos grupos que tocan para esa misma prensa (o blogs) y algún que otro interesado más y punto. ¿Cuánta gente va a los conciertos de los grupos pequeños de vuestra ciudad? ¿Cuántas salas de conciertos les dan espacio? ¿Cuántos carteles conjuntos mueven por el país a gente de una misma ciudad o de una misma orientación musical o, simplemente, de una misma motivación?
En su momento, hubo discográficas, prensa y discos, pero no los compraba ni Dios. Ahora hay más público, pero, por supuesto, compra pocos discos y, además, sigue sin unirse a esa buena máxima que es “support your local scene”.
Sí, buena. Sé que algunos diréis que apoyar la escena local implica quitarse capacidad de juicio, porque la mayoría de los grupos no están a la altura. No necesariamente (he ahí el ejemplo del fallecido blog de Karpov), pero, aunque así fuera, si de entre 300 grupos malos, nos salen unos Punsetes, unos Espanto, unos Cohete (¿hello, vivís aún?) o un Joe Crepúsculo, bienvenidas sean todas las miles de malas ideas sacadas de un mal entendimiento de los Ramones, los cientos de grupos que copian y punto o las naderías elevadas a los altares por los peligros de la endogamia.
Support your local scene. Apoyarla implica gastarse el dinero en conciertos de ésos que no tienen marcas de cerveza por detrás. Poco más. Podríamos hablar también de coger las maquetas de esos grupos, hacer fanzines (blogs, si aún no os habéis hartado) hablando de ellos y apoyar iniciativas como Discos Primo, Birra y Perdiz, Producciones Doradas, Spicnic o cualquier otra en la que estéis pensando… Pero basta con ir a los conciertos de tu ciudad. Comprobar si hay algo que merece la pena. Gastarse cuatro perras en una hora y media de directo y unas birras. Malgastar tiempo, puede que perderlo viendo tonterías, ineptitudes. Crear la bola, la base. Y luego, si aquello está bien cimentado, ya se puede pensar en por qué los grupos venden o no y en cuánta culpa tienen.
He nombrado antes a Spicnic. Oh, Dios, que Spicnic esté de saldos y sin posibilidad de sacar un disco nuevo es la demostración de que nunca ha habido escena indie.
Y eso es lo que me cabrea: que me parece una falta de respeto culpabilizar de la falta de interés promocional a músicos que, muchas veces, tienen que tocar ante 50 ó 60 personas en grandes ciudades.
(En todo caso, siempre he pensado que cuando las conversaciones se alargan, hay más posibilidades de acabar liando la madeja y pervirtiendo tu propios argumentos. Vaya por delante que a mí me suele pasar, que caigo en ese error por contestar a casi todos los comentarios que me dejan, pero jamás me hubiera imaginado que el mismo autor de un post como éste y de un blog como Jenesaispop, pudiera tratar de defender su postura con un comentario así: “Por cierto, ninguno de esos grupos que decís ha contactado jamás con nosotros para que los saquemos” cuando se le nombran bandas de las que jamás han hablado. WTF!)
(Hay más grupos que podéis seguir apoyando. En Logroño tenemos en nada el Festival Única Vez: las cosas claras, nos gusten más o menos los grupos que allí actúan, que a mí todos no me van.)
(Sólo pongo algunos enlaces, porque he escrito el post desde el ultraportátil y es un engorro, espero completarlo mañana)
Pd: Bye bye Basmatti. Te rezaré, al menos, una vez al mes ¿año? ¿trienio?
Tags: ¿Indie?, Festival Única Vez, Indie, Internet
WHAT TO DO NOW?