
Es lo que tiene el imperio con el que Rupert Murdoch pretende gobernanos a todos, encontrarnos, atraernos a todos y atarnos en las tinieblas. Que el día menos pensado te llega la petición de alguien ineseperado para ser tu amigo virtual. Ni siquiera la declaración de principios del myspace de El Ruido de la Calle, irritante como la que más, sirve para alejarnos de estos sobresaltos. Parece que en el miespacio es más importante intentar hacer todos los amigos posibles, tenerlos a todos junto a ti, aunque tengas que taparte la nariz al lado de algunos de ellos.
Porque, o nosotros hemos cambiado mucho o lo han hecho los chicos de Operación Triunfo. Y aunque Katsura sea capaz de muchas cosas, no me lo imagina danzando por toda la estancia al ritmo de Veronica Romeo, la triunfadora que nos pidió el otro día que le dejásemos ser nuestra amiga. ¿Va a resultar que al final tenemos nuestro sex-appeal, algo que años y años de estar acodados en la barra de los discopubs más molones nos habían negado con insistencia? Porque, ¿qué otra motivación, aparte de la lúdico-sexual podría atraer a la famosa superviviente a nuestro islote particular, teniendo como tiene 6722 amigos? ¿La musical? ¿O es que se ha corrido el rumor de que El Ruido de la Calle necesitan a una amiga famosa que les haga subir por encima de los 30 “friends” a los que les hemos solicitado que nos hagan un huequito en su corazón digital?

Quizás sea que, en su nuevo disco, la cantante ha tomado derroteros indies. Pero (y espero que los siguientes implicados nos perdonen el salto mortal con el que voy a unirles) dudo mucho que llegue a las sencillas, sinceras y (otra vez la dichosa palabra) emotivas cotas del cd-r de Ray Rumours, The Hemulen. 12 canciones cortas, que usan un ukelele, una guitarra y una voz para hacer del indie un nuevo ejemplo de musica perfecta.
Háganse un favor y consigan este cd casero, totalmente DIY, con la carpeta cosida a mano para evitar que se acabe rompiendo. Adquieran los doce temas con los que Ros, componente activa de un underground universal (porque no se puede hablar de lo estrictamente madrileño), se nos presenta en forma de “cortas canciones de pop lofi”, definición acuñada por ella misma y a la que no vamos a contradecir.
Para los que hayan captado el aroma de la independencia, ya sabrán lo que se van a encontrar. Para los que anden despistados, toca habalr de las canciones imperfectas que se pegan en el corazón, de la luminosidad que desprenden algunas habitaciones de aspirantes a músicos (músicos en toda regla, de hecho), de Television Personalities y el ukelele de Stephin Merrit, de 12 baratijas que, como dice Mr. (Post) Tremolina, están “dispuestas a arreglarte un invierno, un verano o lo que se tercie”. Canciones, citando a otro que sabe, modestas, chiquitinas y asombrosamente bonitas
Hace tiempo que ellos hablan de Ray Rumours, así que valga la casualidad myspacera que hizo que Ray Rumours sonase en mi ordenador justo cuando Verónica quería ser mi amiga. Tan asombrosa conspiración mainstream hoy permite que la magia editada en 2005 se cuele en este lugar, siempre tan contaminado por el ruido de la actualidad, que al fin y al cabo es el de la calle.
WHAT TO DO NOW?