Hoy vengo apretadito: Primera noche con mucho público (que fumó, claro) y balance casi positivo; lástima de la desorientación de Amira Saqati. Gustaron sus efluvios árabes inyectados en un rock electrónico y/o experimental, incluso contagiado del espíritu de Primal Scream y sus ojos de esvástica.
Cuando Fran, esforzado organizador, se me acercó para decirme aún tienen que meter buenos guitarrazos, me esperaba otra cosa. No desde luego ese tecnoheavy con el que se desinflaron. Que el guitarra fuese el único que parecía tocar no les da derecho a martirizarnos con su virtuosismo.
De Rinôçérôse podría citar mil defectos, verles la parte negativa. Podría decir que no tienen el talento que muchos les otorgan, que ahora se arriman al guitarrazo más básico tras presumir siempre de electrónica o que el impacto sea mucho más reducido si se les ve por segunda vez. No lo haré porque acabaron venciendo mi notable incredulidad y disfruté de la presencia escénica de sus dos nuevos vocalistas. Curiosamente, triunfaron cuando menos Rinôçérôse parecieron; algo querrá decir. ¿Quizás que, como trucos de magia, sólo son humo y espejos?
Por cierto, me alegré al oír, por la euforia general, que Logroño quiere tener rock en Actual. Poco más hay: Menos mal que el 20 de enero, el sector privado nos trae a los Fleshtones. Alabado sea Peter Zaremba.
(Publicado en Noticias de La Rioja, 4 de enero de 2006)
WHAT TO DO NOW?